Novedades AFIP

NOVEDADES AFIP (ABRIL 2008)

Sr Empleador - Su declaración

Autónomos y Monotributistas: La cuota de diciembre, abonada hasta el 4 de enero, será considerada "en término"

Centros de Servicio - Cerca Suyo

LA AFIP AMPLIO LOS SERVICIOS PARA LAS PYMES.

SMS: Tramitación del COTI a través de MENSAJES DE TEXTO

Nuevos Servicios: AFIP en su Celular – Clave Telefónica

Acciones de Servicio en la Provincia de Salta

Régimen de Servicios Extraordinarios.

Ganancias y Bienes Personales – NUEVO Programa Aplicativo – Versión 9.0

Nuevas Cuotas para Monotributistas

FUENTE: AFIP

Dr. Diego Marcos Sorroche

Contador Público (UBA)

Actualización impositiva

Actualizaciones abril 2008


B.O. 03/03/2008 Decreto 337/2008 (PEN) Establécese la suma correspondiente a la Asignación por ayuda escolar anual para la educación inicial, general básica y polimodal o sus niveles equivalentes, dispuesta por la Ley Nº 24.714 y sus modificatorias.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 04/03/2008 Resolución 2416/2008 (AFIP) Procedimiento. Impuestos Varios. Sistemas de consulta e información. Servicios "SMS", "Mi Celular" y "Clave Telefónica". Su implementación.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 06/03/2008 Resolución GENERAL 2421/2008 (AFIP) Seguridad Social. Beneficios Sociales. Ley Nº 26.341. Decreto Nº 198/2008. Resoluciones Generales Nº 3834 (DGI) texto sustituido por la Resolución General Nº 712, sus modificatorias y complementarias y Nº 1557 y sus modificatorias. Norma complementaria.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 06/03/2008 Resolución GENERAL 2419/2008 (AFIP) Procedimiento. Fideicomisos financieros y no financieros. Régimen de información. Su implementación.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 07/03/2008 Nota Externa 1/2008 (AFIP) IMPUESTO A LAS GANANCIAS. Transacciones internacionales. Precios de transferencia. Resolución General Nº 1122, sus modificatorias y complementarias. Norma aclaratoria.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 10/03/2008 Resolución GENERAL 2418/2008 (AFIP) Impuesto sobre los Bienes Personales. Ley Nº 23.966, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones. Título VI. Período fiscal 2007. Pacto Federal para el Empleo, la Producción y el Crecimiento. Decreto Nº 1807/93. Valuaciones computables e informaciones complementarias.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 12/03/2008 Resolución GENERAL 2426/2008 (AFIP) Impuesto al Valor Agregado. Ley según texto ordenado en 1997 y sus modificaciones. Regímenes de retención. Operaciones canceladas mediante la emisión de documentos. Emisión del certificado de retención. Información e ingreso de los importes retenidos. Requisitos, plazos y condiciones. Resolución General Nº 2211 y sus modificatorias. Su sustitución.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 19/03/2008 Resolución GENERAL 2428/2008 (AFIP) Impuestos a las Ganancias y sobre los Bienes Personales. Personas físicas y sucesiones indivisas. Determinación e ingreso del gravamen. Resoluciones Generales Nº 975, sus modificatorias y complementarias y Nº 2151 y sus complementarias. Nueva versión del programa aplicativo unificado.

FUENTE: INFOLEG

B.O. 27/03/2008 Resolución GENERAL 2429/2008 (AFIP) Seguridad Social. Decreto Nº 279/08. Determinación de los aportes personales de los trabajadores. Límite máximo de bases imponibles. Resolución General Nº 3834 (DGI), texto sustituido por la Resolución General Nº 712, sus modificatorias y complementarias. Norma complementaria.

FUENTE: INFOLEG

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ABRIL 2008

TEMA

TITULO DE LA OBRA

AUTOR

EDITORIAL

Economia Internacional Comercio Exterior

COMO EXPORTAR E IMPORTAR

FRATALOCCHI ALDO

ERREPAR

Politica Economica

EL CICLO DE LA ILUSION Y EL DESENCANTO

GERCHUNOFF PABLO

EMECE

Politica Economica

LA ENERGIA ARGENTINA

MONTAMAT DANIEL GUSTAVO

EL ATENEO YENNY S.A.

Liderazgo

A TODA MARCHA

PAUL HARRY

EMPRESA ACTIVA

Imagen y Publicidad

LA PLANIFICACION DE MEDIOS Y SUS HERRAMIENTAS

RIVAL HORACIO

LA CRUJIA

Pequeñas y Medianas Empresas Empresas Familiares

PRESUPUESTOS Y CONTROL DE GESTION PARA PYME UN JUEGO DE HERRAMIENTAS

BILLENE RICARDO A.

ERREPAR

Empresas y Negocios

EL PODER DE UN NO POSITIVO

URY WILLIAM

NORMA S.A.

Empresas y Negocios

MANUAL BASICO DE CONSULTA PARA EMPRENDEDORES

GRUPO ABIERTO COMUNICACIONES

GRUPO ABIERTO COMUNICACIONES

Generalidades

MICROSOFT EXCEL PARA CONTADORES

PAZOS ALEJANDRO ADOLFO

OMICRON SYSTEM

Generalidades

APORTES IRREVOCABLES Y OTROS RUBROS DEL PATRIMONIO NETO

SIRENA JOSE LUIS

ERREPAR

Generalidades

ESTADOS CONTABLES PRESENTACION INTERPRETACION Y ANALISIS

BIONDI MARIO

ERREPAR

Generalidades

CONTABILIDAD FINANCIERA

BIONDI MARIO

ERREPAR

Auditoria

INFORMES DE AUDITORIA Y SERVICIOS RELACIONADOS

WAINSTEIN MARIO

ERREPAR

Contabilidad de Costos

LOS COSTOS EN EL SECTOR PUBLICO

RODRIGUEZ ROBERTO MARIO

ERREPAR

Y usted, ¿a quién consulta antes de comprar un producto?

Y usted, ¿a quién consulta antes de comprar un producto?

A la hora de comprar un bien durable, es habitual buscar asesoramiento. Averiguar con quién consulta el consumidor puede ser fundamental para potenciar la eficacia de la inversión en marketing...

Usted planea comprar un celular de última generación. ¿A quién le pide consejo sobre el modelo a elegir?

Por un lado, podría consultar a su vecino ingeniero electrónico que trabaja en un laboratorio de investigación de Nokia. Seguramente, él pueda brindarle toda clase de información técnica sobre las distintas opciones.

O, por otro lado, podría pedir consejo a su tío, que sabe muy poco de electrónica pero está muy bien conectado y conoce a mucha gente que compró un teléfono de alto calibre. Él podrá decirle quiénes han quedado más satisfechos con su adquisición.

Ahora bien, un grupo de investigadores de Columbia Business School organizó una encuesta para evaluar qué clase de consejo busca el consumidor promedio.

Así, descubrieron que la mayoría prefiere consultar con personas bien conectadas que puedan informarles, en un lenguaje llano, acerca del grado de satisfacción que tienen usuarios inexpertos con el producto.

Las opiniones de estos "nodos" de las redes sociales son particularmente escuchadas a la hora de adquirir un artículo radicalmente innovador.

Y, ya que estamos en el terreno de los celulares, tomemos el caso del iPhone.

Precisamente, el móvil de Apple presenta una característica revolucionaria: el usuario lo opera a través de una pantalla táctil que reemplaza al teclado convencional.

Así, muchos potenciales compradores del producto se preguntan: "¿Podré acostumbrarme a esta nueva forma de operar?"

Y, justamente, un experto en tecnología no podrá hacer demasiado para responder a esta pregunta. A lo sumo, sólo podrá alegar que la pantalla ha sido diseñada para simplificar el uso.

Pero el potencial cliente espera una respuesta mucho más sencilla. Para convencerse, sólo necesita que una persona de confianza que le diga: "Mire, conozco a mucha gente que ha comprado el iPhone. Nadie ha encontrado dificultades para usarlo".

Ahora bien, ¿qué utilidad práctica tiene esta investigación para gerentes de marketing?

Si usted logra averiguar a quién consulta el usuario promedio en su mercado, podrá tomar decisiones de promoción que apunten más específicamente a las inquietudes de los potenciales clientes.

Así, por ejemplo, si usted fabrica artículos tecnológicos de punta para un público masivo, es buena idea una campaña publicitaria enfocada en experiencias positivas de usuarios inexpertos (o, por qué no, un blog donde los clientes puedan contar sus experiencias con el producto).

En definitiva, esta estrategia será más efectiva que una campaña para explicar que, en el caso del iPhone, el producto tiene capacidades Wi-Fi (802.11g), EDGE y Bluetooth 2.0 con EDR.

De la redacción de MATERIABIZ

Fuente: MATERIABIZ

Sobre Un Viejo Lema

BAE, martes 1 de abril de 2008.

Sobre Un Viejo Lema: Cultivar El Suelo Es Servir A La Patria

Mario Rapoport*

La Argentina es un país de memoria frágil sustituida, muchas veces, por el ingenio criollo que revela quienes fueron los beneficiarios de políticas económicas implementadas en el pasado. Tal por ejemplo la llamada “patria contratista”, que se refiere a los que hicieron negocios lucrativos por medio de contratos con el Estado. O la llamada “patria financiera”, que señala a quienes con el endeudamiento externo y la convertibilidad amasaron fortunas a través de maniobras especulativas. Pero el antecedente más importante, porque moldeó al país institucional y económicamente, es el de la Argentina “granero del mundo”, predominante desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la llegada del peronismo, e influyente en etapas posteriores, y que algunos llegaron a denominar la “patria agropecuaria”. Para Jauretche la idea de “granero del mundo” era uno de los mitos o “zonceras” creados para señalar nuestro destino como granja. Algo que el mismo Carlos Pellegrini advertía en la discusión parlamentaria sobre la Ley de aduanas en 1875-1876: la Argentina no debía convertirse en “una granja de las naciones manufactureras” (léase, según las épocas Europa, Gran Bretaña, la ex Unión Soviética, China)

Aquel era un país -que desde este punto de vista no cambió demasiado- en donde predominaba la gran propiedad de la tierra en manos de pocas familias, estando una parte sustancial de ella destinada al sistema de arrendamiento a agricultores pequeños y medianos. El injusto trato de estos últimos por los primeros, pues el campo no era uno solo, se hizo patente en 1912, en el llamado “grito de Alcorta”, rebelión de los pequeños productores arrendatarios que dio lugar a la fundación de la Federación Agraria Argentina. En ese entonces los mercados de exportación casi exclusivos se encontraban en el viejo continente, el consumo y los precios internos dependían de los precios internacionales, los saldos exportables no estaban sujetos (o sólo lo estaban de forma muy reducida según los años) a impuesto alguno y cuatro o cinco grandes compañías cerealeras manejaban el negocio de los granos, así como un puñado de frigoríficos, en su mayor parte extranjeros, el de las carnes.

Mientras tanto, las clases gobernantes, vinculadas al sector agropecuario, hacían gala de una defensa a ultranza del libre comercio. Pero esta posición no significaba que los precios quedaban librados a la ley de la oferta y la demanda: cuando era necesario se producían fuertes presiones sobre el Estado para regularlos en su beneficio. Por ejemplo, en 1929 la Sociedad Rural Argentina (SRA) publicó un informe en el cual acusaba de ganancias excesivas a los grandes frigoríficos y sugería como única solución posible la intervención del Estado a través de la fijación de los precios de la carne. La situación se agravó luego de la crisis mundial de los años 30. La brutal caída de las exportaciones agrarias hizo que los gobiernos conservadores de la época crearan la Junta Reguladora de Granos y la Junta Nacional de Carnes, que compraban a los productores a precios mayores que los internacionales haciéndose cargo de las pérdidas. También, en 1933 se firmó con Inglaterra el Pacto Roca-Runciman, el cual beneficiaba a los grandes terratenientes en detrimento de los demás productores agropecuarios.

Esa experiencia histórica no impidió, sin embargo, que en 1987 un documento de la SRA señalase que el estancamiento argentino había comenzado en la década del ‘30, cuando se abandonó el modelo agroexportador y se impuso la intervención sistemática del Estado. El documento de referencia demostraba muy mala memoria, porque en aquella década el país era gobernado por sectores afines a la misma SRA. De todos modos, según el texto, la crisis argentina era una consecuencia del castigo que se había infligido a las exportaciones tradicionales como resultado de la “sustitución de exportaciones”. Resultaba necesario, por tanto, introducir un cambio estructural que incluyese la eliminación de trabas arancelarias a la exportación de productos agrícolas. La advertencia se dirigía entonces al gobierno de Raúl Alfonsín, que en 1988 iba a estar sometido a un lock out del agro por un desdoblamiento cambiario y el mismo presidente repudiado en la exposición anual de la Sociedad Rural. De igual modo, hubo sucesivos paros o lock out del sector ganadero en octubre y noviembre de 1975 y de todas las instituciones del agro, en febrero de 1976, durante la última etapa del gobierno de Isabel Perón.

Sin embargo, la SRA se había mostrado más cauta cuando, en distintas circunstancias, regímenes militares -incluso el de la “Revolución Libertadora”- impusieron retenciones que, según ella, perjudicaban al campo. Es el caso del plan Krieger Vasena, bajo la dictadura de Onganía, en 1967, que establecía una fuerte devaluación, con retenciones de un monto similar a los productos exportables. En ese momento la SRA sostenía, en su memoria anual de 1968, la necesidad de eliminar esas retenciones pero señalaba, al mismo tiempo, que sus discrepancias eran hechas “en un tono mesurado, ejerciendo el legítimo derecho de peticionar a las autoridades” de ninguna manera pretendiendo efectuar “presiones”. Asimismo, en 1982, durante la última dictadura militar, cuando Roberto Alemann, antes aún de la Guerra de Malvinas, estableció también retenciones a las exportaciones, y volvió a aumentarlas una vez estallado el conflicto, hubo una aceptación condicionada. La memoria de la SRA de ese año decía que las retenciones “no entran dentro de nuestra filosofía, pero en el momento difícil que vive el país, las aceptamos aunque no compartamos la idea de su conveniencia”.

En otros casos, sin retenciones pero con un peso sobrevaluado, cuando con Martínez de Hoz o con Cavallo se perjudicó notoriamente al campo, sus principales referentes se alinearon tras las conducciones económicas. Recién con la crisis encima, en el año 2000, la SRA pedía la ayuda del gobierno señalando, frente a una política de convertibilidad que había causado ya la ruina de muchos productores: “seguimos siendo el pato de la boda (...) nos hemos convertido en los damnificados de desmantelamiento del aparato productivo caracterizado por la falta de rentabilidad de las empresas agropecuarias”.

Un lema de la SRA es “cultivar el suelo es servir a la patria”, pero la patria no son intereses corporativos, nacionales o extranjeros, sino todo aquello que pueda identificarse con lo que aspira la mayoría de la población. En momentos en que asistimos a un fuerte proceso de recuperación económica y en el que uno de los principales beneficiarios es el agro, el problema crucial pasa por la distribución de los ingresos y la transformación del país de un modelo productivo para unos pocos en un modelo productivo para todos.

Además, en un modelo lo suficientemente diversificado y avanzado tecnológicamente como para hacer frente a los avatares de la coyuntura internacional, que hoy nos favorece pero mañana puede darnos la espalda. Ninguna de las naciones líderes en la economía mundial es primordialmente exportadora de materias primas. El espejismo del “granero del mundo” se terminó con la crisis de los años ‘30. Ahora, en épocas de bonanza para el campo, los ingresos extraordinarios que provienen de cultivar el suelo deben contribuir a cambiar el destino de la Argentina. Y, en este sentido, el gobierno tiene una tarea pendiente, remediando los problemas de los pequeños productores -porque pese a las apariencias el campo no es uno solo-, lo que ya es una forma de distribuir ingresos, y exponiendo claramente el destino de los recursos y sus programas de largo plazo para que el crecimiento económico actual sea verdaderamente sostenido en el tiempo y equitativo.



* Economista e historiador. Investigador Superior del Conicet.

Los mismos de siempre

"Los mismos de siempre":

Algunos comentarios a las retenciones a las exportaciones

Sebastián Tapia, Secretario General de la FUA

Aritz Recalde, Sociólogo y docente de la UNLP

14 de marzo de 2008

En los últimos días, el gobierno nacional anunció un aumento de las retenciones a la exportación de la soja en 9,1 puntos, que sumado al incremento implementado a la exportación de girasol en 7,1 y a la reducción del 0,8 y 0,9 puntos al derecho correspondiente al maíz y el trigo respectivamente, completan un paquete de medidas que son impulsadas para frenar los aumentos de algunos alimentos y promover cultivos considerados prioritarios. Contra las acciones de gobierno "los mismos de siempre", los SRA (Sociedad Rural Argentina) o CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos aires y La Pampa), lanzaron sus furibundas acusaciones, demandas y reclamos contra este paquete de medidas. Sobre estas cuestiones, tanto el anuncio de la medida como la reacción de algunos sectores, realizaremos un breve comentario.

Como punto de partida, consideramos oportuno traer a consideración el precepto repetido por Perón de que "la tierra no debe ser un bien de renta, sino un bien de trabajo" y que la "propiedad privada tiene una función social". A partir de aquí, es necesario reflexionar respecto a que el precio de los productos de la canasta básica que consumen los argentinos no es un debate meramente técnico entre los productores y el Estado, sino que por el contrario, es profundamente social e involucra a la nación en su conjunto. El aumento considerable de los precios de los productos agrícolas en los mercados de exportación es una variable internacional que el gobierno no puede modificar y que se traduce en un achicamiento de los saldos de producción vertidos al mercado interno y en una suba de los precios para las familias argentinas. A diferencia del mercado internacional, el Estado si puede adquirir una importante injerencia sobre el desenvolvimiento del mercado nacional. Sobre este complejo cuadro, el Estado no sólo puede, sino que "debe" intervenir priorizando el sentido social de la propiedad y permitiendo el desarrollo de la ganancia de los productores, pero conciliando a la vez, la posibilidad del consumo de alimentos del conjunto de los trabajadores. La acción diaria de los productores agrícolas se inserta como un eslabón más en la cadena de la producción, la industrialización, la comercialización y el consumo del país y su desenvolvimiento debe acompañar el desarrollo nacional, guste o no, a los productores del campo.

Las mayores retenciones de soja intentaron aumentar la producción de maíz y de trigo ya que y entre otras cuestiones, el primero es de suma importancia tanto para el consumo de los argentinos, como para la producción ganadera (carne, leche y derivados). Conjuntamente al aceite y el harina, estos frutos del país forman parte de los productos "conflictivos" y sobre los cuales se están estudiando implementar las retenciones móviles. En este marco, el debate "técnico" entre el Estado y las organizaciones del campo, debe subsumirse al problema social y político que implican los aumentos sobre las familias y la cadena de valor y la competitividad del país.

Además y completando lo dicho, es importante remarcar que las retenciones son un mecanismo recaudatorio legal y legítimo que tiene el Estado para redistribuir la riqueza del país y para garantizar el desarrollo pleno y sustentable. Desde la devaluación el país inició un proceso de reconstrucción industrial que necesita de crédito, de tecnología, de infraestructura en rutas o trenes, de educación y salud para los trabajadores que tienen que tener una canasta básica alimentaría accesible y popular: la recaudación de las retenciones tienen que apuntalar estas cuestiones. El Estado para garantizar la existencia y grandeza nacional, debe armonizar el funcionamiento del conjunto de actores del país, sean provenientes de la producción o el trabajo y del Campo o la industria y limitando si es necesario, la obtención de rentas de privilegio de algún grupo en función del bien común. Demás esta decir, que el campo se vio beneficiado por el tipo de cambio que implica un costo al país y lo mismo ocurre con los subsidios a los combustibles o los gatos en la construcción de rutas, en los hospitales a los cuales se dirigen sus trabajadores, en el acceso la educación gratuita en todos los niveles, en la inversión en seguridad, en el acceso a la tecnología o en la asistencia técnica de las agencias de investigación públicas (INTA, INTI, etc.), etc. El campo genera un "costo" al Estado y no solamente y como reclaman los productores, son "expropiados con impuestos injustos". Asimismo y pese a las retenciones, el campo goza de una alta rentabilidad no solo de la producción, sino además, que han aumentado los precios de la tierra y los arrendamientos. No desconocemos las diferencias que pueden existir entre los reclamos de las Confederaciones Rurales Argentinas, la Sociedad Rural Argentina o la Federación Agraria Argentina o entre las demandas de los pequeños y grandes productores o entre los productores nacionales y los extranjeros, pero y pese a eso y aunque las medidas pueden mejorarse, vemos positivamente el aumento de las retenciones.

Si tenemos en cuenta que la Ley de Financiamiento Educativo estipula una inversión del 5,3 por ciento del PBI para este año, podemos decir que la inversión en educación va a verse favorecida también por estas medidas derivadas del contexto internacional.

Dejando de lado el debate circunstancial por las medidas de las retenciones, estamos seguros que aun queda vigente discutir un programa nacional que establezca los derechos y los deberes de las partes "trabajo, producción, comercialización y Estado", en el mediano y largo plazo. La formación de "retenciones móviles" por cuatro años intenta dar continuidad a la política: es positivo avanzar en ese camino, pero lejos está de ser la solución que demanda el país. En la Argentina y en los temas del campo y la producción, hay problemas de fondo que tienen que discutirse y planificarse.

El Estado y entre los temas que le incumbe enfrentar, debe determinar los costos de producción y los modos de distribución de la ganancia con el objetivo de promover un reparto equitativo entre terratenientes y arrendatarios o entre productores y trabajadores. En este sentido, es bueno recordar la sanción del "Estatuto del peón del campo y el tambero mediero", la fijación por ley del "precio de los arrendamientos" o las "suspensiones de juicios por desalojo" implementadas en la década de 1940. El campo debe discutir seriamente y no solo con el Estado, quién se "apropia" de la renta y el fruto del trabajo entre los distintos actores que forman la cadena de producción: está profundamente vigente la necesidad de revertir dichas asimetrías dentro de toda la cadena. Asimismo, es importante direccionar en el mediano plazo y como parte de un Programa nacional, una distribución sustentable entre los distintos cultivos y actividades agrícolas y ganaderas.

Otra cuestión que hay que discutir profundamente y con conciencia nacional, es el alarmante proceso de concentración y extranjerizaciòn de las actividades de la tenencia de la tierra, la fabricación de semillas, de tecnología y de patentes o de la producción y la comercialización de las actividades agropecuarias. Nuevamente, podemos regresar un poco en la historia y rediscutir los alcances y la actualidad de los intentos de recuperar la soberanía nacional en temas de comercialización, apropiación y redistribución de los excedentes desarrollados por el Instituto de Promoción del Intercambio (IAPI) en las décadas del cuarenta y el cincuenta. Asimismo, es bueno rediscutir el rol de lo que fue la Junta Nacional de Granos o la Junta Nacional de Carnes. El productor nacional o el pequeño, se ven desfavorecidos por los grandes acopiadores y comercializadores, muchos de ellos extranjeros, y esto debe discutirse atendiendo la soberanía y el desarrollo del país.

Otra cuestión crítica tiene que ver con la tendencia al despoblamiento del campo y las pequeñas comunidades, cuestión que debe ser atendida promoviendo la radicación de familias y de los jóvenes estudiantes en el interior, conjuntamente a la formación de cooperativas.

En el tema universitario que nos involucra directamente es importante rediscutir los perfiles y el tipo de las investigaciones de las carreras ligadas a la producción, atendiendo las demandas de las organizaciones del campo nacionales y en particular, del sector público y del nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología. El objetivo debe ser el fomento del desarrollo de una ciencia y una tecnología nacional que permita reducir los egresos financieros del país en carácter de pagos de patentes, de regalías, de profesionales extranjeros, de costos de insumos importados, reduciendo la exportación de profesionales. Asimismo, vamos a seguir sosteniendo la necesidad de articular la universidad con el país y el campo desde la implementación de Secretarías Económico Sociales y desde la formulación de un Servicio Social obligatorio que fomente la radicación de profesionales en las comunidades agrícolas.

Las organizaciones del campo y previo abandono del enfrentamiento directo al gobierno, podrían sugerir al Estado una inversión en infraestructura y en servicios para sus sectores y beneficiosas, además, para el conjunto país. El Estado debe canalizar el ahorro de las retenciones en el desarrollo nacional, evitando el consumo superfluo propio de estos sectores caracterizados por su incapacidad histórica de reinvertir las ganancias en la industrialización de sus manufacturas. Distribuir los ingresos fruto de la renta diferencial del suelo, dar la cobertura necesaria para las zonas marginales, impulsar la presencia de la producción argentina en el mercado mundial, otorgar créditos, promover la tecnología nacional, apuntalar una colonización en el territorio federal, frenar la extranjerización de la tierra y el comercio, garantizar el abastecimiento interno, sostener la política cambiaria y regular los precios, articular la industria y el campo en un proyecto conjunto, favorecer a los medianos y pequeños productores nacionales y fortalecer la acción del Banco de la Nación Argentina, son algunas de las actividades a las cuales el Estado no puede renunciar.

Hay que asumir a conciencia que el debate del campo actual "excede" a las retenciones y que es importante que lo asumamos por el bien del país y no solamente, para obtener mayores beneficios de algunos sectores de la comunidad argentina. Como dirigentes universitarios que bregamos por el desarrollo nacional sustentable y por una justa distribución del ingreso, acompañamos al gobierno nacional en esta decisión, y fundamentamos nuestra posición como parte de una corriente de estudiantes y profesionales universitarios con conciencia nacional.